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EGIPTO, el arte en la mesa

Aunque algunos de los alimentos que forman parte de los platos egipcios son muy comunes en nuestra cultura, el modo de elaboración poco tiene que ver, por lo que su sabor resulta siempre sorprendente.

Entre los platos típicos destacan el 'mashi', arroz con carne, hojas de parra, tomate, berenjenas o pimientos verdes; el 'kosahri', capas superpuestas de macarrones, arroz y lentejas con salsa de tomate; y el 'dattah', capas de pan seco empapado en caldo, arroz y carne aliñado con ajo y vinagre y cubierto de yogur, nueces y pasas.

La gastronomía egipcia nos ofrece verdaderas delicatessen: el 'tabbouleh', ensalada con perejil y sémola de trigo de intenso sabor ácido; el 'hanan', pichones rellenos de granos de trigo verde o arroz; y la 'kufta', rollos de carne picada de cordero a la brasa. Todos estos platos se sirven acompañados de 'pilaw', una guarnición a base de arroz con verduras, por lo que resultan abundantes y completos.

Al igual que la mayoría de los platos árabes, los postres son deliciosos: el 'om ali', mezcla de pan o pasta con leche, nueces, coco y pasas que se sirve caliente; el 'aish es serail', hogaza de pan con miel ablandada con jarabe de azúcar; la 'baklava', masa rellena de nueces aromatizada con aguamiel o con infusión de azahar; y la 'kumafa', tallarines horneados con azúcar, miel y nueces.

Además, Egipto es uno de los lugares indicados para disfrutar de deliciosas y refrescantes cervezas, ya que se cree que fue en el Antiguo Egipto donde se inventó esta popular bebida.

MARRUECOS, recetas deliciosas

La gastronomía de Marruecos presenta innumerables platos en los que se combinan los sabores dulces y salados, que junto con la sutil utilización de las especias, y las materias primas de excelente calidad, han hecho de la cocina marroquí una de las más deliciosas y reconocidas.

Existe un plato que es sin duda el más típico y representativo de su cultura gastronómica, el "couscous", cuyo principal ingrediente es la sémola de trigo, que se puede combinar con carne de pollo o cordero, diferentes verduras o huevos. El "couscous" es el plato principal de los viernes, y se sirve en un solo plato del que comen varias personas con su mano derecha.

Otros platos representativos son: el "tajine", guiso de carne o pescado, acompañado de verduras o fruta, que debe su nombre al recipiente de barro en el que se prepara y se sirve; la "harira", sopa de legumbres, carne, hortalizas y especias como la pimienta, la canela o el cilantro; el "méchoui", cordero asado a la brasa con sal y comino; el "kefta", brochetas de carne picada; el "kab-el-ghzal", pasta con almendras; y la "pastilla", un exquisito plato agridulce de origen andalusí elaborado con finas capas de hojaldre que se rellenan con carne de pichón, especias, azúcar y canela.

La repostería de Marruecos se basa en recetas de origen hispano-musulmán, elaboradas principalmente con miel, almendras, pistachos, nueces, cocos o sésamo, aromatizadas con agua de azahar. Uno de los postres más conocidos es el "bstila", elaborado con hojaldre y leche de almendras.

Tanto para finalizar una comida o a cualquier hora del día, el té ocupa un lugar de excepcional importancia. Su preparación supone todo un ritual y el ofrecerlo a los visitantes es un símbolo de hospitalidad. Puede acompañarse de otras hierbas como la mejorana, el geranio o el azahar, si bien el té a la menta es uno de los más deliciosos.

TÚNEZ, cocina multicultural

La cocina tunecina es el resultado de la influencia de diferentes pueblos y culturas. Bereberes, andaluces, egipcios, italianos, franceses, turcos y persas, han dejado su huella en la gastronomía popular de Túnez, haciendo que sus platos posean un toque único difícil de imitar.

Los entrantes tunecinos son imprescindibles: aceitunas, atún, salmonetes fríos, el hinojo fresco y los mini "briks", unas pequeñas empanadas en forma de triángulo preparadas con una harina conocida como "maluska" que se rellenan con pollo, huevo, atún, carne picada o marisco y se fríen en aceite de oliva. La "harissa", una salsa picante se elabora con pimientos molidos, ajo y especias también forma parte de la lista de aperitivos que no se puede dejar de probar, igual que la "merguez", una sabrosa salchicha de cordero asada a la brasa y con un sabor único e intenso.

Las ensaladas, preparadas de muy diferentes maneras, poseen un papel protagonista en las mesas tunecinas, donde el plato principal es, sin duda alguna, el cuscús. Las variantes que existen de la receta del cuscús son numerosas, y existen hasta 60 modos diferentes de prepararlo. Otra de las especialidades son los "tajines", pastel de huevo con verdura, carne de cordero, patata, queso parmesano y hojas de "maluska" que se cuece a fuego lento.

Los postres tunecinos se caracterizan por ser muy dulces y de gran calidad. Destacan el "bouza", similar a las natillas pero elaborado con semillas de sésamo, leche, azúcar, avellanas y sorgo, un cereal parecido al maíz; y los "baklawas", pasteles con miel, azúcar, mantequilla salada, frutos secos, huevo, aceite de oliva, almendras y una original salsa de geranio.

A la hora de elegir un vino para acompañar a una comida o cena tunecina resulta difícil equivocarse ya que cualquiera de ellos, tanto blancos como rosados y tintos, presumen de una excelente calidad. Algo parecido ocurre con el té, la bebida más popular de Túnez.

ZANZÍBAR, acompañamientos con sabor

Los platos de Zanzíbar se caracterizan, además de por su aroma y sabor especiado, por la intensidad del sabor de sus acompañantes. Algunos de los más frecuentes son la salsa de coco y el puré de boniatos, de sabor dulce y aspecto similar al puré de patata. No obstante, las especias y las hierbas aromáticas son las protagonistas a la hora de dar sabor a los platos. Comino, canela, citronela (de olor similar al limón), ajo y clavo, aderezan también infusiones y refrescos.

Entre los platos típicos destacan el "pirlu", nombre que esconde una gran variedad de platos en los que el arroz es el ingrediente principal, lo que cambia es la combinación de verduras y carne con las que se acompaña. Para continuar, el "tahine" de cordero, servido con ciruelas, almendras, sésamo y azafrán. Entre los mariscos, destacan la famosa langosta de Zanzíbar o los "kebab" de gambas.

Para terminar no existe ninguna duda: la fruta tropical posee colores y sabores que no tienen nada que envidiar a cualquier plato de repostería. Además cuando el calor se hace más intenso, las frutas son un buen modo de refrescarse, aunque también existen otras opciones como el "Zanzíbar", un cóctel elaborado con vodka, limón y menta, al que la isla da nombre.

















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