Raices del mundo

África

África occidental, oriental, central, austral y las islas del Océano Indico conforman el continente africano. No es el más grande del planeta pero sus características físicas, destacando el desierto del Sahara, le confieren ciertas particularidades sobre el estilo de vida de sus habitantes, sus creencias y sus costumbres. Como en la mayoría de las sociedades la artesanía se crea para satisfacer las necesidades, tanto estéticas como prácticas, de las personas que las realizan. Sin querer unificar el arte de África se puede hacer referencia a él de manera global y demostrar que no es el primitivismo lo que le otorga sus características, sino sus costumbres y necesidades.

Destaca el arte de connotaciones religiosas, místicas y de veneración a los espíritus, razones bien arraigadas entre las tribus y en menor medida entre las sociedades más desarrolladas. La aplicación de los colores es de gran importancia ya que se utilizan atendiendo a la significación de la obra. Por ejemplo, el rojo representa la fertilidad de la tierra y sus habitantes, el blanco la pureza y la vida más allá de la muerte y el negro la ignorancia de los no creyentes.

Las máscaras que los turistas conocen, no son simples piezas de decoración, se utilizan, aunque cada vez menos, en ritos de distinta índole como son las celebraciones funerarias, bailes o peticiones de buenas cosechas. Según la zona en la que se encuentre el poblado la máscara será de un tipo determinado de madera, en Nigeria, están los Ibo cuyas máscaras muestran caras demacradas que representan la muerte y como consecuencia la nueva vida espiritual. Se les otorga una gran sobriedad en los rasgos y destacan por sus anchas frentes y los ojos de forma oblicua.

Otra forma de trabajar la madera es creando esculturas, generalmente de figuras humanas que son la reencarnación de los antepasados, como en el Congo, donde se cree que en la cabeza se localiza el espíritu y en el ombligo la unidad de los hombres. El mobiliario para las casas también está decorado por el simple hecho de rodearse de bellas cosas cotidianas. Las puertas, camas o los famosos reposacabezas de Malawi son labrados con figuras humanas, de animales o líneas abstractas.

A lo largo y ancho de todo el territorio se fabrican instrumentos, los de percusión como el djembé, son particularmente interesantes. En Burkina Fasso se realizan de una sola pieza de madera, es adornado con formas geométricas y cubierto con piel de cabra curtida. Se tiene especial cuidado en el tensado de la piel para que la sonoridad sea lo más limpia posible.

El metal, el barro, la piel o plantas se aprovechan para elementos domésticos como vasijas, platos o cucharas que se convierten en algo exótico en manos de los foráneos. Para los autóctonos son utensilios necesarios para la vida diaria. Como ejemplo, el pueblo etíope hace que sus útiles sean bellos en la forma pero sin grandes ornamentaciones.

No podemos olvidar los textiles. Mozambique y Tanzania destacan en la producción de mantas, tapices y alfombras. Las telas pintadas o Batik y los vestidos sirven para determinar el estrato social del que lo posee. Algunos colores están reservados para determinadas ceremonias religiosas, otros para ritos iniciáticos y otros están permitidos sólo a determinados individuos de clases superiores.









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